
La llegada del Mundial 94 volvió a ofrecer momentos de gran ciclismo en la segunda etapa del Giro. Riccardo Riccò metió el 'turbo' un año después de su sensacional victoria en la edición anterior y sorprendió a un Danilo Di Luca que puso a trabajar a su equipo a bloque para evitar arrancadas en los últimos cuatro kilometros ascendentes hasta Agrigento. El español Joaquím Rodríguez soltó un feroz ataque a 1.000 metros de la meta, pero le sobraron 80 para rematar. Buen comportamiento de Alberto Contador, que se dejó 10 segundos más los 20 de bonificación que se embolsó Riccò y los 12 que fueron para Di Luca.
La maglia rosa cambió de propietario por un segundo. El cuarto clasificado de la etapa, Franco Pellizotti, la vestirá en la próxima etapa siciliana al haber superado a Christian Vandevelde en el cómputo general por un suspiro. No es un líder de paja: lo normal es que agarre con fuerza este liderato. Sólo a golpes podrán arrebatárselo.
Vandevelde arribó en el grupo perseguidor, encabezado por Andreas Klöden y en el que también se sostuvo Alberto Contador, junto con Denis Menchov, Juanma Gárate y Marzio Bruseghin, entre otros. Faltaba Levi Leipheimer, sufridor en el siguiente paquete de corredores, 10 segundos más atrás.
Contador no se vio envuelto en una caída, como informaron desde la carrera, a unos 55 kilómetros de la meta. Sí la sufrió el estadounidense David Zabriskie, que era segundo de la general tras el triunfo de su Slipstream en la crono por equipos del sábado y abandonó con una fractura de vértebra lumbar. El ciclista madrileño, sin embargo, soportó el ritmo tremndo del Lpr en el duro tramo final, tras casi seis horas de pedaleo por carreteras repletas de pequeñas y medianas cuestas, arriba y abajo. No pudo enmascarar su cara de sufrimiento para hacerse a ese ritmo de competición impensable hace sólo una semana, cuando estaba con su novia en una playa gaditana. Se libró bien de la tortura.
Mucho más mentalizado, Joaquím Rodríguez enseñó su maillot de campeón de España y pretendió lo que estaba a su alcance: la victoria de etapa. Un final similar le había rendido un triunfo en la Tirreno-Adriático, el pasado marzo. Esta vez, quizá porque arrancó demasiado pronto -aunque no sea una falta-, sucumbió ante el poderío de dos de los grandes favoritos italianos.
Alberto Contador sigue a medio minuto de la maglia rosa, aunque su desventaja con Di Luca y rivales de mayor talla aumenta. Es el mejor español en la general, por delante de Juanma Gárate (28º, a 43") y Rodríguez (28º, a 45"). Las diferencias son, hoy por hoy, son irrelevantes. En el Giro los vuelcos espectaculares se producen en los últimos días de carrera.
Sensacional Riccò. Tuvo equipo para llevarle a la cabeza del grupo cuando el Lpr pretendía dominarlo con un ritmo casi salvaje y piernas para soltar un torrente de energía brutal en los últimos 100 metros, con ayuda final del valiosísimo Leonardo Piepoli. Sin él no hubiera sido posible alcanzar a 'Purito' Rodríguez. También Di Luca contó con el apoyo de Savoldelli para neutralizar al español y jugarse el triunfo de etapa. No ganó, pero ya es cuarto en la clasificación general.
EL MUNDO 12/05/2008