Basada en el libro \\\\\\\"Flags of Our Fathers: Heroes of Iwo Jima\\\\\\\" de James Bradley y Ron Powers. Clint Eastwood muestra su visión de la batalla de Iwo Jima, clave en la Segunda Guerra Mundial, desde dos perspectivas, la yanqui en este caso, y la japonesa en la película Letters from Iwo Jima, rodadas consecutivamente.
Recreación de un famoso caso real de la crónica negra de Hollywood: la extraña muerte el 16 de junio de 1959 de George Reeves, popular por interpretar a Superman en una serie de tv. Ben Affleck da vida a este personaje y Adrien Brody al detective privado que investiga el caso. La muerte en extrañas circunstancias de la estrella de la TV George Reeves sigue siendo uno de esos misterios sin resolver que pueblan Hollywood, como también lo son, por ejemplo, el caso de Natalie Wood o el de La Dalia Negra. La policía dijo suicidio (se disparó en la cabeza), pero el asunto tenía demasiados interrogantes, los suficientes para que el debutante guionista Paul Bernbaum se obsesionase con el tema y escribiera esta historia basada en los hechos y muy bien documentada.
Pero la película habla de mucho más, sobre todo, de los problemas de la fama. Y lo cuenta a través del personaje que interpreta Adrien Brody, un detective privado llamado Louis Simo contratado por la madre de la víctima cuando la policía cierra el caso. Además de Simo y Reeves (con los rasgos de un Ben Affleck que para muchos realiza la mejor interpretación de su carrera, un trabajo que le llevó a ganar el Premio al Mejor Actor en el pasado Festival de Venecia, una nominación al Globo de Oro y una más que probable candidatura al Oscar) por la historia desfilan una serie de personajes reales, sobre todo el poderoso Eddie Mannix (director general de los estudios MGM, que interpreta Bob Hoskins) y su esposa Toni (Diane Lane), una mujer dura y visceral que tenía una aventura con Reeves, lo que colocó a su marido como sospechoso del crimen.
Curiosamente, Lane y Hoskins se reencuentran 22 años después de Cotton Club. Dirigida por Allen Coulter (formado en la TV en series como Roma, Los Soprano y Sexo en Nueva York) el título de la película, que en un principio era “Truth, Justice, and the American way”, hace referencia a la palabra que figuraba originalmente en el famoso anuncio de las colinas de Hollywood.
Alain Getty, un jóven y brillante ingeniero y su mujer Benedicte, se mudan a una nueva ciudad por un traslado en el trabajo de Alain. Una noche invitan al nuevo jefe de Alain y a su mujer a cenar. La diferencia entre las dos parejas no puede ser mayor: por una parte la jóven y modélica pareja y por otro, dos personas corroídas por el odio y el resentimiento. Esta desastrosa cena y el descubrimiento de una misteriosa muerte en su desagüe marcan el descenso al caos de su, una vez perfecta vida.
Sofia Coppola nos cuenta con su personal estilo la vida de uno de los personajes más controvertidos de la historia de Francia. Kirsten Dunst (que ya se había puesto a las órdenes de Sofia Coppola en Las vírgenes suicidas) se enfrenta a uno de los retos más grandes de su carrera en esta superproducción histórica que pretende acercarse al personaje que da título a la película de una forma humana y alejada del mito. Así, la reina aparece como una adolescente ingenua que no está preparada para asumir su nueva posición tras prometerse con el rey Luis XVI (Jason Schwartzman, primo de la directora). Otro objetivo de la cinta es, según Coppola, «que el público sienta lo que debía ser estar en Versalles en esa época y se pierda en ese mundo».
Danny DeVito y Matthew Broderick son los protagonistas de esta comedia, sátira sobre la navidad en la que dos vecinos se enfrentan por tener en su casa la mejor decoración navideña. Decorar con motivos navideños las fachadas de las casas es toda una tradición en algunas zonas de Estados Unidos. Y ese es el tema de esta comedia, pero llevado al límite. Dirigida por John Whitesell (Esta abuela es un peligro 2), la película se centra en la rivalidad que se crea entre Steve Finch (Matthew Broderick) y Buddy Hall (Danny DeVito) vecinos de un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra y pronto enemigos por culpa de su obsesión por decorar lo más espectacular posible –luces navideñas, pesebres vivientes– sus respectivas casas.
«Nos gustaba la idea de dos tipos realmente diferentes que intentan celebrar de verdad la Navidad, cada uno a su manera», comenta el guionista Matt Corman. «Steve y Buddy tienen similares expectativas y sueños para sus respectivas familias y para las vacaciones de Navidad. Sólo que no se comunican entre ellos lo suficiente como para encontrar ese común denominador. Era un terreno muy divertido a explorar», explica el otro guionista del film, Chris Ord. Como ejemplo del fanatismo de los dos protagonistas, podemos destacar la iluminación navideña de la casa de los Hall. «Mi idea era crear algo que nunca se hubiera visto antes», asegura Whitesell sobre este espectacular decorado. «Siempre me llegan esos guiones sombríos como de comedia loca, así que cuando leí el de Un vecino con pocas luces pensé que sería bonito actuar en algo dirigido especialmente al “público en general”», nos cuenta este actor (L.A. Confindential), director (Dúplex) y productor (Erin Brockovich, Pulp Fiction) que es uno de los cineastas más admirados, y más completos, del cine americano.
Enlaces a los principales festivales de cine del Mundo