DEPORTES
 Ciclismo
 Motociclismo
 Automovilismo
 Fútbol
 Equipos 1ª Div.
 Equipos 2ª Div.
 Tenis
 Baloncesto
AVANCE.....
 Noticia del día
 Última hora
PERSONAJES
 Aplauso
 Repulsa
INTERNET
 Alojamiento
 Alta buscadores
 Diseño
 Dominios
DIETAS - SALUD
 Balnearios
 Como engordar
 Dietas...
COCINA FÁCIL
 Gastr. Andaluza
 Postres
 C. Vegetariana
PUBLICIDAD
 Para tu empresa
 Banners
 Registro empresas
SUERTE/FORTUNA
 Horóscopos
 Sorteos
PRENSA ROSA
 Hola
 10 minutos
 QMD
 Ragazza
 Mujer Actual
 Semana
 El Jueves
 Interviu
 Vogue
 Casa Estilo
 Elle Deco
 AR
 Elle
 Mujer 21
 Revista Glamour
 Telva
 Gala
 TodoEllas
 ...
Añadir a Favoritos
Cori Gauff, hacia el destino de las heroínas

La descripción, hecha a primera hora de la mañana a la entrada del vestuario por una persona que lleva toda una vida en el circuito y sabe un rato de tenis, coincide con lo visto unas horas después en la Centre 1 de Wimbledon. Allí, a ras de hierba, la joven Cori Gauff, una niña que ya hizo ruido convirtiéndose en la jugadora más joven que lograba el acceso al grande británico con solo 15 años y 110 días, sigue aportando motivos para hablar y escribir. Vence con un aplomo impropio de su edad a la veterana Venus Williams, 24 años mayor, y certifica su pase a la segunda ronda para destaparse definitivamente: de seguir por la misma línea, la raqueta habrá ganado una nueva heroína.

Cuando todo esto ocurre, la inexperiencia aflora y ella se salta el protocolo. Incrédula, estrecha en primer lugar la mano al árbitro y después hinca la rodilla junto a su banquillo, tratando de digerir lo ocurrido. Acaba de tumbar (doble 6-4) a Venus, una tenista imperial que a sus 39 años colecciona siete Grand Slams, cinco de ellos obtenidos sobre la alfombra de La Catedral; cuatro, antes de que Gauff ni siquiera hubiera nacido. Esto sucedió el 13 de marzo de 2004. Por eso, sus padres se abrazan y dan brincos en la grada inglesa, que asiste a la victoria más precoz en el torneo desde 1991. Entonces derribó la puerta su compatriota Jennifer Capriati, con 15 años y 96 días.

“Ahora mismo no sé explicar qué siento…”, dice Gauff nerviosa, con la voz temblorosa. Es decir, nada que ver con lo visto antes en la pista, donde juega como si llevase toda una vida en el circuito. Por momentos, no es fácil distinguir quién es la maestra y quien es la aprendiz, porque mientras ella no pierde en un solo momento el temple, Venus gesticula, vocifera y se lamenta, porque sabe muy bien cuál va a ser el desenlace, haga lo que haga. Lleva un tiempo de capa caída Williams, pero a sus espaldas arrastra una cifra sin igual: con sus 83 majors disputados, presume de ser la tenista, hombre o mujer, que más grandes torneos ha jugado hasta estos días.

Pues ni aun así le tembló el pulso a Gauff, una advenediza a la que ya se rifan las marcas. A los 10 años ya había firmado su primer contrato, con la multinacional estadounidense Nike, y hoy día acumula un millón de dólares en ganancias por los patrocinios. Saben muy bien lo que hacen Roger Federer y su equipo, la empresa Team 8, que desde bien temprano olfatearon el talento de Gauff y la reclutaron para su causa. “Es una competidora increíble”, la define Patrick Mouratoglou, el técnico de Serena y por cuya academia ha pasado la estadounidense, nacida en Atlanta y testigo en sus primeros años de los éxitos de las hermanas Williams, a las que pretende emular.

Entre bambalinas, las voces son discordantes sobre el estilo. Hay quienes le comparan con Serena por la determinación en el juego y el ascenso mediático que ha protagonizado desde hace un par de años, y los hay quienes la asemejan a la propia Venus por su fisionomía longilínea y su estar reposado. En cualquier caso, Gauff parece un híbrido de las dos. Es hielo y fuego a la vez. Pelotea con cabeza y no se acelera, pero tiene un golpeo duro. “La idea era tener en cuenta que esta pista de tenis mide lo mismo que cualquier otra, aunque lo que me rodeara fuera mucho más grande que en otros partidos. Ahora mismo estoy viviendo un sueño ahora”, decía.

Mientras tanto, su adversaria, Venus, ofrecía un margen más que generoso a la proyección de la joven. “Creo que el límite es el cielo”, expresó Williams, que accedió al circuito profesional 10 años antes de que Gauff (1,76 de estatura) naciera. “Me ha dicho que continúe así. Yo le he dado las gracias por todo lo que hizo. Yo no estaría aquí si no fuera por ella. Venus me inspiró y siempre quise decírselo, pero nunca había podido hacerlo”, cerró feliz la debutante, que de repente encontró todos los ojos del planeta tenis sobre ella.

El Pais 2/7/2019

 
  Copyright © Portal Mundo World, S.L. | Aviso Legal
Todos los derechos reservados
Gestion y Marketing en Internet

TENIS
PORTALMW
Página de Inicio
ACTUALIDAD
ÁREA COMERCIAL
ENLACES
CULTURA
VIAJES
SERVICIOS
Economía
El Tiempo
Deportes
La Bolsa
Noticia del día
Política
Sociedad
Última hora
Tiendas
Subastas
Subastas B2B
B2B (Comercio)
Anuncios clasificados
Empresas
Web's
Ciencia
Derecho
Motor
Prensa Nacional
Prensa Rosa
Prensa Internacional
Museos
Educación
Arte
Teatro
Literatura
Mundo Cultural
Agenda Cultural
Cine
Reservar Alojamientos
Buscadores
Test de Velocidad